Como el equilibrio entre el sistema nervioso simpático y parasimpático puede mejorar la vivencia sexual.

Este artículo trata de presentar el sistema nervioso simpático y parasimpático, su funcionamiento y su relación con la sexualidad. Y de esta forma, entender lo importante que es el equilibro entre ambos sistemas para lograr una sexualidad más plena. Sin embargo, en la actualidad existe un escaso equilibrio entre estos dos sistemas en el individuo, ya que la sociedad está basada en la plena producción y en consumir más y no está enfocada suficientemente en el reposo que cada ser humano necesitaría para disfrutar de este equilibrio. Las personas trabajan ocho horas, o incluso más, al día con pequeñas pausas pero sin suficientes descansos horizontales, es decir, el S.N. simpático está activo casi todo el tiempo. Ni siquiera los animales en su hábitat natural están activos y en pie tantas horas como el ser humano. Las consecuencias de no descansar adecuadamente para el individuo con el paso de los años pueden ser síntomas de fatiga, enfermedades psicosomáticas, depresión y también se puede manifestar una falta del deseo y/o excitación sexual.

Asimismo, habría que plantear la pregunta de cómo concienciar a las personas para que se den cuenta de la importancia de encontrar un equilibrio entre estos dos sistemas en su vida.

Las consecuencias positivas serían múltiples: sobre todo una vida más saludable y una sexualidad más plena. El psiquiatra Alexander Lowen ya hace hincapié, a través de su método bioenergético, en dedicar ciertas horas al día para regenerar la energía y la vitalidad del individuo por medio de ciertos ejercicios ─que algunos se plantearán aquí─ ganando una mayor autoestima, una sexualidad más plena y salud en general. Para empezar, presentaré los dos sistemas con sus funciones y su influencia en la respuesta sexual. A continuación, mencionaré varias herramientas o técnicas, tipo meditación y relajación, que aportarán la estabilidad en este sentido. El propósito de este artículo es la mejora de la vivencia sexual con uno mismo y/o con el otro a través de un cierto cultivo del equilibrio de ambos sistemas, tanto el simpático como el parasimpático.

Para comenzar, presentamos el S.N. simpático que se activa generalmente en las
actividades que requieren un gasto de energía, por ejemplo, ejercicios físicos puntuales o prolongados, en el trabajo de muchas horas y sobre todo en una situación de estrés continuo o un accidente o una sorpresa inesperada, por mencionar algunas. Cuando el cuerpo se pone en modo alerta y está preparado para reaccionar ante cualquier situación amenazante, el sistema simpático está activo: aumenta la adrenalina y la frecuencia de los latidos del corazón, se dilatan los bronquios y las pupilas, la digestión se detiene, se contraen los esfínteres, aumenta el riego sanguíneo hacia los músculos y el cerebro y se retira de la zona genital, se estimulan las glándulas suprarrenales y la secreción de cortisol.

Con una activación continua de este sistema el estrés aumenta y, por lo tanto, conlleva un desequilibrio que se puede manifestar en el individuo a través del insomnio, fatiga crónica, falta de deseo o excitación sexual, ansiedad, hipertensión arterial y diferentes trastornos tanto físicos como mentales. Un ejemplo para entender el funcionamiento del S.N. simpático sería, al tener una erección en el pene o clítoris, si de repente pasara algo grave como un accidente alrededor, sin duda la erección desaparecerá de golpe. En otras palabras, el S.N. simpático se encarga de actividades en las que estamos alerta pero inhibe la excitación sexual satisfactoria porque es necesario un estado de relajación en esta fase de la respuesta sexual.

En segundo lugar, seguimos con el S.N. parasimpático que se encarga de almacenar y conservar la energía del individuo. Cuando se activa el S.N. parasimpático, el ritmo cardíaco y la musculatura están relajados, favorece la digestión y la absorción de los nutrientes. El nervio vago, un nervio craneal que está en continua comunicación con las vísceras, es el corazón del S.N. parasimpático, trabajando como fuente antiestrés. Este sistema está ubicado más en la profundidad y se despierta en general con una relajación adecuada, una respiración más consciente o con una meditación que cultiva cualidades como la calma o la serenidad. Para obtener una excitación sexual satisfactoria es indispensable estar en un estado de relajación ─del que se encarga el S.N. parasimpático─ para que la sangre pueda llegar a los genitales. Por ejemplo, si estamos tensos o estresados ante un encuentro sexual, es recomendable relajarse, respirar profundamente y tomarse el tiempo necesario para que el S.N. parasimpático pueda volver a accionarse.

En relación a la actividad sexual, los dos sistemas son necesarios. Uno se encarga del deseo en la primera fase de la respuesta sexual junto con la testosterona (S.N. simpático) y el otro (S.N. parasimpático) actúa en la segunda fase, que es la excitación sexual con la liberación de ciertas endorfinas y el óxido nítrico. Este compuesto químico, que fue nombrado en 1992 “ la molécula del año ” por la revista científica Science , actúa como relajante muscular dilatando los cuerpos cavernosos y los vasos sanguíneos. Como consecuencia, entra más sangre en las venas del pene, en el caso de la excitación Pfizer, desarrolló la famosa píldora Viagra para aumentar la excitación sexual en los hombres.

En el modelo de la respuesta sexual de Masters y Johnson, el S.N. simpático está en acción en la fase del deseo sexual y el S.N. parasimpático está actuando en la fase de excitación sexual. Por lo tanto es importante cultivar el equilibrio entre ambos sistemas. En suma, ¿cuál sería la mejor manera de equilibrarlos? La forma más eficaz de relajar el S.N. simpático es estimulando el S.N. parasimpático a través de ejercicios como la relajación, la meditación y la respiración más consciente. Por el contrario, para equilibrar el S.N. parasimpático es necesario hacer ejercicios, estiramientos y actividades físicas adecuados que no llevan al estrés como el hatha yoga o el tai chi. A continuación, presentamos algunas técnicas para estimular el S.N. parasimpático.

Empezamos con la relajación que aporta muchos beneficios, sobre todo al S.N. parasimpático. El médico Samuel Sagan en su libro Cómo despertar el tercer ojo , ha diseñado diferentes tipos de relajación para la adaptación al ritmo frenético de la sociedad. Los beneficios son múltiples: una mejora de la salud y la memoria, una mayor capacidad de excitación sexual, una rápida recuperación de la fatiga y sentirse sobre todo con más vitalidad. Otro fruto de esta relajación es que las frecuencias cerebrales desciendan, desde las ondas beta del estado de vigilia a las ondas alfa, theta o incluso, delta. Los niveles de beta más elevados se traducen en ansiedad y estŕes. La neurociencia ha descubierto cinco diferentes frecuencias y algunas de ellas tienen factores positivos para el ser humano, tanto cognitivos como sexuales. Por ejemplo, bajar la frecuencia cerebral al estado alfa a través de la relajación aumenta la memoria, el aprendizaje, la concentración y la imaginación. Además, esta técnica de relajación tiene la capacidad de activar el S.N. parasimpático con la consecuencia de que fluya más sangre y oxígeno a los genitales que, a su vez, aporta una erección genital más eficaz. Por lo tanto, se recomienda una relajación a diario por lo menos ─antes o después de la comida─ cuando uno se siente cansado o antes de empezar una relación sexual. De esta manera, las prácticas sexuales o íntimas serían más productivas y eficaces.

Otro punto fundamental para hacer hincapié es el sueño durante la noche. Este descanso es esencial para nuestra mente y cuerpo, sobre todo para el sistema nervioso en general. Cada persona es única y debería dormir la cantidad de horas que el cuerpo le pida. Lo importante es que las frecuencias cerebrales bajen hacia unos estados más profundos que alfa ─hacia theta o delta─ en los cuales habría una regeneración más completa para un funcionamiento cognitivo y fisiológico más sano del ser humano. Además, la cualidad del sueño durante la noche es una área clave para prevenir síntomas como el insomnio, la depresión, la falta de deseo o excitación sexual. A veces, es necesario aprender de nuevo cómo dormir y descansar durante la noche adecuadamente y por lo tanto, haría falta volver a aprender a relajarse. Diferentes estudios han mostrado que las personas que no duermen bien o que se despiertan varias veces de noche tienen una sexualidad menos satisfactoria.

El Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism publicó en 2002 que la mitad de los hombres que no dormían bien durante la noche segregaban unos niveles muy bajos en testosterona, que es la hormona de la líbido.

Otra actividad que beneficia al S.N. parasimpático es la meditación , sobre todo la que cultiva cualidades como la calma y la serenidad interior. En diferentes estudios se ha mostrado que la gente que suele meditar más a menudo consiguen que las frecuencias cerebrales bajen a niveles de sueño profundo. En estos estados de meditación la mente se queda sin pensamientos y las personas experimentan una enorme relajación y recuperación vital de su energía. Jon Kabat Zinn, médico y catedrático, ha escrito varios libros sobre el entrenamiento en meditación y los beneficios contra el estrés. Además ha desarrollado un método de meditación que se llama “Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena” (REBAP) que en la actualidad se aplica en diferentes universidades de los EEUU y en el ámbito empresarial. No cabe duda de que la meditación es un método muy eficaz para aliviar el estrés y sobre todo mejorar el S.N. parasimpático, viviendo una vida menos estresada con una vivencia más plena en el aquí ahora que favorece el encuentro sexual.

Otra técnica que beneficia al S.N. parasimpático es la respiración profunda . Por ejemplo, durante los momentos de ansiedad o estrés, el ritmo cardíaco y la respiración aumentan rápidamente, es decir el S.N. simpático ha entrado en acción. La respiración profunda prolongada ayuda a convencer al cuerpo de que no hay peligro inmediato en su entorno y puede permitir que el S.N. parasimpático vuelva a despertarse. El médico nutricionista Jonny Bowden en su blog habla sobre la importancia de practicar la respiración profunda a diario por sus múltiples ganancias saludables y una de ellas es la activación del S.N. parasimpático. En otro ámbito completamente distinto, Annie Sprinkle, autora de varios libros sobre sexualidad, menciona en su experiencia personal la importancia de la respiración profunda y rítmica en la actividad sexual:
The single most important key to sex that I’ve yet discovered is conscious rhythmic breathing; the more you breathe the more you feel and the more you come alive. Many of us breathe only enough to survive but not to live fully. Deep breathing is a door to waking up to healing and to more personal freedom.
Annie Sprinkle Enlightened Sex: Women’s Tantric Breathing And Orgasm ,2011

El yoga es una combinación excelente que beneficia tanto al S.N. parasimpático como al S.N. simpático. Sobre todo el hatha yoga tradicional está diseñado para equilibrar estos dos sistemas nerviosos con múltiples fines: desde la relajación y respiración profunda y la obtención de un cuerpo fuerte y elástico hasta llegar a despertar suavemente la energía sexual en el ser humano. El hatha yoga tradicional es una mezcla entre estiramientos suaves que activan el S.N. simpático y actividades relajantes que accionan el S.N. parasimpático. En una sesión de hatha yoga se suele empezar y terminar con una relajación horizontal para que las frecuencias cerebrales bajen, disminuyendo la actividad mental, el ritmo cardíaco favoreciendo la entrada de más oxígeno y sangre en la parte genital.

También, durante los ejercicios físicos se incluyen pausas: momentos de relajación
horizontal con el propósito que acabamos de mencionar. Por el contrario, los ejercicios físicos adecuados, activan el S.N. simpático despertando hormonas como las endorfinas. Aquí es importante mencionar que, aunque existen deportes con una actividad física prolongada que activan también el S.N. simpático y provocan la segregación de estas hormonas, sin embargo, conducen al estrés o a una sobrecarga física con una pérdida del equilibrio entre estos dos estados de excitaciónrelajación.
No obstante, al practicar regularmente el hatha yoga, el cuerpomente aprende a lograr un equilibro en el sistema nervioso (simpático y parasimpático).

En definitiva, este artículo pretende concienciar de la importancia de mantener un equilibrio entre estos dos sistemas y sus beneficios para una vida sexual más satisfactoria. Este equilibrio se puede lograr a través de estas prácticas que acabamos de mencionar y con una cierta continuidad a lo largo de la vida. Se trata de adquirir hábitos saludables que se pueden aplicar en cualquier momento, tanto en la juventud como en la madurez. Al principio sería necesario contar con un apoyo profesional para aplicar estos conocimientos a diario y con el tiempo, estas actividades formarán parte de una rutina y una vida más saludable. En cuanto a la sexualidad, estas prácticas fomentan encuentros íntimos más plenos y placenteros porque equilibran estos dos sistemas nerviosos fundamentales para alcanzar el deseo y la excitación sexual plenos.